Me he dado cuenta que personas como ellos hay , pocas , prácticamente contadas con los dedos.
Como puede cambiar un día gris y húmedo , a un día con sol y arco iris, con solo entrar a un salón lleno de risas. Lleno de juegos, era todo tan perfecto , como cuando eramos niños en un mundo irreal.
En ese salón tan perfecto rodeado de risas , no faltaba nada, era un circulo en perfección.
Eran instantes que duraban horas , y horas que duraban instantes.
En ese salón de la risa , había cosas inesperadas, como vasos , que se convertían en tamboriles de carnaval, o cartas que se convertían en amabilidad, y también besos tan fuertes que mataban , En ese salón de risa , no faltaba nada era todo un circulo de perfección....
